Ensayo Arq. Shaney Peña. Reflexión del Concurso Internacional de Arquitectura Sismos 2.0 de Revart

Para los que consideramos la arquitectura un arte, es difícil hacer un ejercicio para dar respuesta inmediata a una situación de emergencia, entendiendo que pensar/hacer arquitectura requiere un proceso que a su vez demanda un tiempo antes de su ejecución. Sin embargo, es por esta misma razón que es válido llamar a un concurso de diseño para generar un compendio de ideas y así tener una respuesta inmediata ante una crisis, resumiendo así el proceso creativo del arquitecto. Esta condición de emergencia se vuelve particularmente difícil cuando queremos dar una ayuda humanitaria como profesionales y nos damos cuenta que la solución puede escapar del oficio del arquitecto. Por ejemplo, Shigeru Ban vino a República Dominicana para coordinar su visita a Haití y seleccionar el sitio en Puerto Príncipe donde la ONU iba a construir un prototipo de vivienda temporal que él mismo había desarrollado con sus estudiantes en Harvard. A pesar de su rápida respuesta, antes de que el proceso finalizara, ya Puerto Príncipe tenía armado uno de sus campamentos de refugiados más grandes: el campamento del Country Club de Pétion Ville, con cifras que oscilan entre 30 y 50 mil personas, sin haber contado con un arquitecto en lo inmediato.

Es interesante que el Concurso SISMOS 2.0 abre las posibilidades a dos ejes de pensamiento con acercamientos y, frecuentemente, con productos muy distintos: el experimental y el práctico. Perpetuando esto la eterna dualidad del enfoque arquitectónico entre la estética-la forma y la función. Independientemente del enfoque de cada arquitecto o grupo de arquitectos, lo experimental y lo práctico es común a cualquier proyecto, independientemente de la categoría en que se defina. Particularmente común a cualquier aproximación al tema es la idea de lo temporal, término que hemos asumido con cierta ligereza refiriéndonos a una estructura que se construye por un tiempo limitado, sin definir claramente esos límites. Esto abre varios signos de interrogación aún por resolver: Qué tan ‘temporal’ son las viviendas de emergencia? En qué se diferencia una vivienda temporal de una vivienda informal construida en una zona ambientalmente vulnerable? Y más aún, qué separa una propuesta temporal de emergencia de una permanente? Prestando especial atención a la escala urbana: En qué se convierte la huella de un asentamiento temporal que se deja en el paisaje? O si puede esta huella puede luego formalizarse en un tejido urbano permanente? Hay que recordar, en el caso de Haití, que estas personas llevan más de 6 meses haciendo comunidad en estos campamentos y, en casos como Indonesia y New Orleans, hay personas viviendo [varios años ya] en casas/lugares que se asumieron en principio como temporales. Sin embargo, además de las especulaciones de una propuesta arquitectónica de este tipo, es importante entender las posibles respuestas desde tres aspectos fundamentales: el social, el tecnológico y el político.

Siendo Haití el país más pobre en términos económicos del continente americano, las soluciones temporales logradas hasta hoy ya han asistido a muchas familias con una vivienda, en muchos casos, en mejores condiciones de la que tenían previo al terremoto. Entonces para Haití, a más de medio año del terremoto, la inversión en tiempo, dinero y espacio, ya debe ser pensada como una reconstrucción con miras a lo permanente. Y, como se ha dicho antes, más que una reconstrucción física, se requiere de una reingeniería social. Y, la arquitectura SI tiene que aportar en este sentido. Algo más importante que el objeto en sí mismo que funcionaría como albergue, está el tema de cómo esta pieza ayudaría a la vida en comunidad, imprescindible sobre todo reconociendo la dinámica emocional de una familia que lo ha perdido todo. Si ciertamente el buen diseño educa, entonces la arquitectura puede generar una dinámica positiva de intercambio con otras personas y con el medio ambiente.

En las propuestas presentadas para SISMOS 2.0 hay muchas tipologías dirigidas al manejo sostenible del suelo [e.g. humedales construidos, reciclaje del agua de lluvia, producción de composta] que requieren no sólo de su buena localización compositiva, sino también de una dinámica que muchas veces se nos escapa programar como arquitectos, la educativa, la cual toca aspectos intangibles al proyecto de arquitectura tradicional. Tener personas muy sensibles por la experiencia vivida, puede al mismo tiempo ser una oportunidad, ya que están más abiertas a hacer cambios positivos en su manejo de los recursos naturales y en la utilización de la arquitectura misma.

Un segundo aspecto, que muchos entenderían como opuesto al eje social, es el digital-tecnológico. Cuando se llama a concurso, la respuesta siempre debe ir más allá de la realidad inmediata. En este sentido, es atinado explorar la idea de que las mismas herramientas que utilizamos para fabricar arquitectura dentro del proceso creativo de diseño, pueden también ayudarnos a fabricar un nuevo proceso constructivo luego de un desastre natural. Me refiero en específico a la generación de prototipos digitales, con los cuales ya hay experimentos en marcha para construir módulos de construcción hechas con piezas ´impresas´, procesando una arquitectura literalmente de una laptop a una máquina y de ahí al terreno. Ya la discusión no es en torno a piezas pre-fabricadas, el modo de transporte al lugar, origen de los materiales, sino de piezas ‘ploteadas’ en el sitio. Es la imagen del arquitecto, con un plotter 3D, una computadora y la disponibilidad de energía y de la materia prima requerida: ‘imprimiendo en tres dimensiones’ y colocando los prototipos para producir escala 1:1 su realidad misma, ya no sólo un modelo representativo de su idea/diseño. Esta idea es interesante pues coloca al arquitecto dentro de la estructura del taller de fabricación con un alcance más completo de la etapa misma de producción y empujando los límites de la tecnología misma tanto en el hardware como en el software.

Por último, a modo de reflexión, está el tema que ya Naomi Klein ha denominado como las economías de las catástrofes. Refiriéndose a como el tema de la reconstrucción, tanto por daños de guerra como por daños de fenómenos naturales, reactiva la economía de los mismos países donantes y no necesariamente del país afectado. Esto se traduce en que los recursos materiales y humanos se dirigen hacia las sociedades externas al sitio del desastre que en principio se presentan como ayuda humanitaria. Esto usualmente termina con la ‘donación’ de viviendas y otras infraestructuras, donde el arquitecto [en caso de haberlo] sólo participa de la confección del diseño sin conocer la estructura macro del plan de reconstrucción. En el caso haitiano, ya se especula sobre cómo deben manejarse los fondos, se discute impedir la importación de materiales que existan en Haití, y que se contraten personas con nacionalidad haitiana. Es cierto que como arquitectos no tenemos control sobre quién maneja los fondos de ayuda, ni podemos garantizar que los locales participen de la dinámica económica que se genera de una reconstrucción. Sin embargo, sí tenemos control sobre nuestras ideas. En este sentido, tenemos que dar un paso más allá del proceso de diseño y acercarnos a la idea de la política del diseño como entes críticos no sólo creativos. Es este el tercer aspecto de interés, ya que permite adentrarnos como diseñadores a una dinámica de cierto activismo social y territorial que puede lograrse de varias maneras, tanto con la propuesta misma como con otros acercamientos tangenciales a nuestro servicio profesional. Más allá de la construcción de la forma, la política del diseño requiere una construcción de cosas que muchas veces no se ven, las cuales a largo plazo serían más relevantes que una ocupación urgente del suelo.

 


One Comment on “Ensayo Arq. Shaney Peña. Reflexión del Concurso Internacional de Arquitectura Sismos 2.0 de Revart”

  1. What a great web log. I spend hours on the net reading blogs, about tons of various subjects. I have to first of all give praise to whoever created your theme and second of all to you for writing what i can only describe as an fabulous article. I honestly believe there is a skill to writing articles that only very few posses and honestly you got it. The combining of demonstrative and upper-class content is by all odds super rare with the astronomic amount of blogs on the cyberspace.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *